Dr. Rafael Paz V.
Este año, el Día Mundial de la
Seguridad y la Salud en el Trabajo y el Día Mundial contra el Trabajo Infantil
se unen en una campaña conjunta para mejorar la seguridad y la salud de los
trabajadores jóvenes y poner fin al trabajo infantil.
La campaña tiene como objetivo
acelerar la acción para alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible 8, en
particular la meta 8.8 de promover entornos de trabajo seguros para todos los
trabajadores para 2030 y la meta 8.7 de poner fin a todas las formas de trabajo
infantil para 2025. A fin de lograr estos objetivos en beneficio de la futura
generación de la fuerza de trabajo se requiere adoptar un enfoque concertado e
integrado para la eliminación del trabajo infantil y la promoción de una cultura
de prevención en materia de seguridad y salud en el trabajo.
A los fines de lograr estas metas
propone 5 premisas fundamentales;
• La mejora de la compilación y
el análisis de datos e información sobre la SST y los trabajadores jóvenes
• El desarrollo, actualización y
aplicación de leyes, reglamentos, políticas y directrices para proteger mejor
la seguridad y la salud de los trabajadores jóvenes
• La creación de capacidad
destinada a ayudar a los gobiernos, los empleadores, los trabajadores y sus
organizaciones respectivas a abordar las necesidades de los trabajadores
jóvenes en materia de SST.
• La integración de la SST en la
educación general y en los programas de formación profesional a fin de
construir generaciones de
trabajadores que trabajen en condiciones más seguras y saludables.
• El fortalecimiento de la
promoción, la sensibilización y la investigación de la vulnerabilidad de los
Trabajadores jóvenes a los peligros y los riesgos de SST.
Propone dentro de la cuarta
premisa“…construir un generación de trabajadores saludables que desarrollen su
actividad en condiciones seguras, debe empezarse pronto, sensibilizando a los
Padres representantes y comunidades.
Para que los jóvenes sean conscientes
de los riesgos que corren y puedan defender sus derechos, la educación sobre
los peligros y los riesgos laborales, así como sobre los derechos de los
trabajadores, debe empezar en la escuela y seguir a lo largo de la formación
profesional y los programas de aprendizaje. El logro de estas metas exige la
colaboración entre autoridades públicas, empleadores, trabajadores y sus
organizaciones, así como con otras partes interesadas clave, con objeto de
crear una cultura de la prevención centrada en la seguridad y la salud de la
próxima generación de la fuerza de trabajo mundial.”
En la actualidad, la inmensa
mayoría de nuestros jóvenes incluso
universitarios salen al mercado de trabajo tras terminar su etapa escolar sin haber oído una sola palabra sobre
seguridad y salud laboral y, son precisamente estos alumnos, los más jóvenes y vulnerables, los
de menor formación, los primeros que se van a enfrentar con situaciones de
riesgo en su incorporación al mundo del trabajo. Pero no solo esto, sino que
también muchos de nuestros futuros empresarios, directivos y técnicos de
empresas pasarán por el sistema educativo igualmente sin haber adquirido de
forma natural conciencia de la seguridad y salud como valor a alcanzar.
En el eje currícular de la
enseñanza media general obligatoria encontramos una serie de áreas
transversales que contribuyen al logro de valores como la solidaridad, la
libertad, la tolerancia, el respeto por el medio ambiente, seguridad
alimentaria , seguridad y defensa etc. Sin embargo no encontramos referencia
explícita alguna a un nuevo valor
emergido del mundo laboral, en el que acabarán todos nuestros jóvenes, como es
la seguridad y salud en el trabajo. Con esta situación no podemos pretender
esperar comportamientos intrínsecamente seguros, ni de empresarios ni de
trabajadores, habida cuenta que nuestros jóvenes no han adquirido e
interiorizado el valor de la seguridad laboral durante su etapa formativa y de
aprendizaje. Los alumnos “respiran” del entorno y si en este entorno no
encuentran la actuación segura, poco podrán adquirirla, repetirla, hacerla
suya, fijarla y manifestarla permanentemente, tengamos en cuenta que la propia
dinámica escolar genera una serie de situaciones que pueden provocar
alteraciones en la salud tanto de profesores como de alumnos.
En definitiva, en el mejor de los
casos actuarán, en sus futuras relaciones laborales, de forma puramente
reactiva en lo relacionado con su seguridad y salud y la de sus compañeros y
por tanto, poco o nada contribuirán a consolidar una auténtica cultura
preventiva en sus organizaciones.
Además, pueden encontrar
contravalores que son absorbidos de igual manera por aquellos. Un contravalor
puede ser un anuncio televisivo que potencie la inseguridad al conducir un
automóvil o puede ser la imitación de un modelo social inseguro o no saludable.
Sin embargo, tampoco se trata de crear una censura que impida que los alumnos
observen la realidad de lo que les rodea sino que se trata de ofrecer una
visión crítica de esa realidad potenciando su capacidad de discernimiento.
Como consecuencia de todo lo
anterior, resulta inexcusable la necesidad de considerar la seguridad y la
salud como un valor a conseguir en el ámbito del trabajo, alcanzado éste desde
una perspectiva de la formación en dicho valor.
El concepto de cultura preventiva
es muy reciente y, desafortunadamente, aún se relaciona la prevención con
intentar eliminar los accidentes, a través de la obligación de cumplir con la
abundante legislación en esta materia., más que con una verdadera cultura en
valores y comportamientos. Lograr dicha cultura con la ayuda de la escuela es
importante ya que el momento en que nuestro alumnado tenga que incorporarse a
un puesto de trabajo y cuenten con una cultura preventiva de calidad que le
permita realizar esa incorporación con conocimientos y hábitos seguros y
saludables, la enseñanza de la prevención habrá conseguido con éxito sus
pretensiones (Denman, Moon, Parsons, y Stears, 2001).
Es evidente que la cultura
preventiva se debe iniciar en los centros escolares integrándose en su
estructura organizativa y debe hacerse visible en todos los niveles y etapas
educativas. No podemos hablar de una formación integral en la sociedad, si la
escuela no interviene decididamente en la formación en valores (Young, 2005).
Los valores se fundamentan en creencias y actitudes que se aprenden en las
etapas primeras de la vida (infantil y primaria); por ello, es necesario que
los valores relacionados con la salud y la seguridad se trabajen en el aula y
en el centro, se visualicen y analicen desde diferentes patrones de
comportamiento y se aprendan desde la realización de buenas prácticas para
proporcionar al alumnado las “formas” de vida más saludable y segura posibles.
Para contribuir a una “cultura
preventiva eficaz”, es necesario impulsar desde los centros educativos, que
instauren métodos de trabajo seguros junto con una concienciación y el
conocimiento de los principales factores de riesgo o peligros, de ahí, la importancia
de la prevención de riesgos en la educación, en un doble sentido (Heinz y Beat,
2003): Concienciar en el alumnado la importancia de la prevención de los
riesgos laborales para que cuando se incorporen al mundo laboral, lo hagan con
plenos conocimientos y con actitudes dirigidas hacia la seguridad y la salud en
el trabajo.
Inculcar al profesorado de la
importancia y necesidad de plantear la seguridad y la salud como un elemento de
enseñanza que genera comportamientos y actitudes preventivas.
Para generar una verdadera
cultura preventiva:
1. Al terminar la enseñanza
obligatoria, el alumnado debe disponer de un conocimiento básico de las
cuestiones de salud y seguridad en el trabajo y de su importancia, así como de
sus derechos y responsabilidades.
2. El alumnado de cursos
universitarios y de formación profesional, incluido el de escuelas de negocios
y otras disciplinas profesionales, deberá recibir la información y la formación
pertinentes en materia de SST (Seguridad y Salud en el Trabajo) como parte del
curso.
3. La formación en prevención ha de constituir
una parte integral de todos los programas de formación y experiencia laboral
(escuelas técnicas, tecnológicos, universidades).
4. Las personas responsables de la formulación
de políticas de educación, empleo y prevención de riesgos laborales (mppt,
inpsasel, mpps) deben cooperar para incluir la seguridad y salud en el trabajo
en la educación.
5. En el ámbito de la Educación y
la Formación Profesional se debe:
Adoptar políticas para garantizar
que la formación en materia de riesgos forme parte del plan de estudios
docentes de cada alumno y alumna.
Promocionar la integración de la
prevención en las acciones, los acuerdos y las políticas en materia de
educación.
En Venezuela a pesar de los innumerables
avances en materia legislativa a partir de la promulgación de la LOPCYMAT en el
año 2005, y la creación del INPSASEL, el fomento de la salud y seguridad como
valor es una tarea pendiente, en todos los sectores desde los propios
trabajadores de la educación, quienes hoy en día a pesar de ser la mayor
institucion de trabajadores públicos a nivel latinoamericano, no gozan de una
estructura, programas y modelos de seguimientos de las CyMAT , pues el
organismo de salud que debería estar encargado de la tarea (ipasme), no integra
este componente y se mantiene anclado en la visión netamente reactiva/curativa.
Es loable mencionar que a partir del año 2005
y en acciones esporádicas , no sistemáticas , puntuales y de particularidad
geográfica , el inpsasel a realizado diferentes jornadas para formar a los
docentes en la materia de seguridad y salud.
Si esto es asi , ¿Cómo es que alguien
que no tiene formación previa , al que no se le da la información que por
obligación legal se le debe dar, puede trasmitir esta información y vivencia a
sus alumnos? .
Es decir a los Venezolanos (y me
atrevo a decir a los latinoamericanos) se nos presenta una doble tarea en la
que necesariamente deben estar involucrados los sindicatos, el ministerio del
poder popular para la educación, las comunidades de padres y representantes y
en general los colectivos nacionales.
En primera instancia darle
cumplimiento al marco normativo legal vigente en la materia de seguridad y
salud en Venezuela en el sector de la educación de manera sistemática en todo
el territorio nacional y a los trabajadores del sector educativo.
Y en segunda instancia, la
construcción dentro del marco jurídico especifico mediante una norma técnica de
cumplimiento obligatorio, que defina las estrategias de inserción de la
seguridad y salud en el trabajo como eje transversal en todos los niveles de
formación.
De modo que se inserte la
seguridad y salud como valor y se democratice el conocimiento de esta, que
hasta ahora a pesar de los grandes esfuerzos y cambios realizados sigue siendo al parecer un tema de
erudición consagrada a unas pocas “vacas sagradas”.
En este ultimo sentido hay
experiencias internacionales claras dentro y fuera del continente americano ,
una de ellas y tal vez la que mas ha influido en materia de legislación ,
incluso en un país de talante conservador como los EEUU es la Ley de Oklahoma
para la “integración de la SST en la educación” Oklahoma (Estados Unidos) ha
sido el primer estado en promulgar una ley para la “integración de la SST en la
educación” (2015) que establece que las autoridades estatales competentes en
trabajo y educación deben proporcionar formación sobre seguridad en el lugar de
trabajo en las escuelas para los estudiantes de los niveles 7 a 12 (a saber,
los estudiantes de 12 a 18 años de edad). El estado de Tejas ha promulgado
recientemente una ley similar y en la actualidad otros dos estados, California
y Arkansas, están estudiando leyes inspiradas en ley de Oklahoma.
En los últimos años Europa específicamente
España, , desde la aparición de la Ley 31/1995, de prevención de riesgos
laborales, se han redoblado los esfuerzos preventivos por parte de todos los
agentes involucrados: empresas, trabajadores, mutuas de accidente de trabajo y
enfermedades profesionales, servicios de prevención, administración, etc., En
Cataluña se han generado normativas especificas a este respecto, sin
embargo no se corresponden los
resultados con dichos esfuerzos, la premisa
más reiterada en los diversos
foros es siempre la misma: “falta cultura preventiva en las empresas”.
El marco legal venezolano es rico
desde lo general a lo particular en posibles acciones , en salvaguarda de los
trabajadores y trabajadoras en materia de seguridad y salud, sin embargo esta
focalizado en “el hecho laboral” , sin percatarse que la formación de hábitos y
valores ocurre en etapas más tempranas de la vida, y así como existen desde
hace mucho tiempo y en concordancia con las nuevas leyes de tránsito ,
estrategias para permear los conceptos en nuestros niños deben generarse
estrategias normativas concretas y sistemáticas para “sembrar” la Salud como
valor en nuestros jóvenes y niños, porque son ellos los llamados a tomar el
testigo de la lucha por un medio ambiente de trabajo libre de enfermedades
ocupacionales y accidentes industriales.
A mi manera de ver la cultura
preventiva no surge de la nada y que, más bien al contrario, es el resultado a
medio y largo plazo de un trabajo de concienciación y valorización de los
conceptos “seguridad y salud” y “prevención de riesgos” cuyo escenario de
actuación principal debe situarse en las etapas primarias de la educación
oficial.
Este trabajo de inclusión de la
seguridad y salud como un valor a potenciar en nuestra enseñanza oficial
(primaria, secundaria y bachillerato) todavía está por realizar pese a la
importancia del mismo, habida cuenta que los alumnos de hoy serán los futuros
trabajadores y empresarios y que serán éstos los que incorporen en su interior
dicho valor de forma inconsciente y por tanto lo lleven a la práctica de forma
natural.
Por todo ello, debemos cada uno
de los actores que tienen que ver con la materia, estatales y privados
enfatizar en la importancia que tiene la inclusión transversal de la materia de
prevención de riesgos laborales en los currículos de la enseñanza secundaria y
de bachillerato, y generar la discusión colectiva que guie la creación de una
normativa nacional para dar las claves que guíen dicha transversalidad.
aca les dejo un link de interesante revisión de la agencia europea de seguridad y salud en el trabajo https://osha.europa.eu/es/themes/mainstreaming-osh-education
aca les dejo un link de interesante revisión de la agencia europea de seguridad y salud en el trabajo https://osha.europa.eu/es/themes/mainstreaming-osh-education

No hay comentarios:
Publicar un comentario