¿Quien es Rafael Paz?

miércoles, 18 de febrero de 2026

¿hablamos claro de esa piedra en la espalda que no te deja vivir?



Anoche me pasó algo. Llegué a la casa después de un día de esos en los que todo duele. No sé si te ha pasado: te sientas en el borde de la cama, la espalda te suena como puerta vieja y pensás "uy, ya estoy pa' fosa". 


Resulta que no soy el único. Y si estás leyendo esto, apuesto lo que sea a que también has sentido ese pinchazo traicionero después de un día en la oficina, o cuando llevás la tercera hora en la misma posición viendo monitor, o después de ayudar a un amigo con una mudanza y quedar como si te hubiera pasado un camión por encima.


Lo que nadie te dice del dolor de espalda


Ese dolor en la parte de abajo de la espalda, ese que te agarra justo donde termina la columna, tiene nombre: los expertos le dicen patología lumbar asociada al trabajo. Pero en cristiano significa: tu espalda te está pasando factura. Y ojo, no solo le pasa al que carga bultos en la plaza. También al que pasa ocho horas en un call center, al que maneja Didi todo el día, al que está en cirugía parado horas, al que atiende en el Éxito de la 80.


Los culpables son los de siempre, pero como nadie nos previene, uno ni los nota:


· Eternidades en la misma posición. Sí, aunque sea en silla "ergonómica".

· Ese baile de mover el tronco una y otra vez como si nada.

· Cargar peso como si uno fuera un montacargas.

· Y si manejás tractor, montacargas o hasta bus, esas vibraciones también pasan factura.


¿Cómo saber si ya está grave o solo es una fastidiadera?


Acá viene lo interesante. Los fisios ahora usan algo que se llama STarT Back. Es como un test mental rapidito para saber en qué nivel estás. Te lo explico sencillo:


Riesgo bajo: Solo necesitás educación y no quedarte quieto. O sea, que te expliquen qué pasa y te muevas.

Riesgo medio: Ya toca fisioterapia y ejercicios específicos. Nada de masajes milagrosos.

Riesgo alto: Este es el delicado. Cuando el dolor te da miedo moverte, te tiene triste, como que te quita las ganas de hacer cosas. Ahí toca apoyo completo, a veces hasta con psicólogo, porque el estrés del dolor es real y hay que manejarlo.


El mito más grande: "me duele, mejor me acuesto"


No. Así de sencillo. NO. Las investigaciones de este 2026 son claras: evite el reposo en cama como si fuera veneno. El movimiento es la medicina. Si te duele, movete dentro de lo que te permita el cuerpo. Quedarse quieto es lo peor. Lo digo yo, que también peco de eso.


¿Qué hacer entonces?


Primero, ejercicio inteligente. Fortalecer el core (eso es la faja natural del cuerpo, abdomen y espalda baja) y hacer cardio dos o tres veces por semana. Segundo, las pausas activas. O sea, levantarse cada hora, estirarse, aunque sea ir por agua. Tercero, ajustar el puesto de trabajo. Pero no solo que la empresa compre una silla cara, sino que vos, la empresa y un experto se sienten y digan: "bueno, ¿cómo hacemos pa' que esto no siga jodiendo?".


¿Y las pastillas?


Con cuidado. El ibuprofeno o el naproxeno sirven, pero solo por periodos cortos, cinco o diez días máximo. El acetaminofén solo no hace mucho, y los medicamentos fuertes como opioides, mejor ni acercarse a menos que sea un caso extremo. Ojo con eso.


Cuando sí toca correr al médico


Hay señales que no se juegan. Si de pronto perdés el control para orinar o ir al baño, si sentís las piernas débiles como si se fueran a doblar, si te da fiebre sin explicación y perdés peso sin querer, o si el dolor de noche es tan intenso que no te deja dormir... ahí sí, corra. No espere.


El problema real


Uno sabe todo esto, y aún así no lo aplica. Yo soy el primero. Paso horas frente al computador en la clínica, veinte consultas al día, y cuando me duele la espalda me quejo. Como el que fuma y se queja de la tos. La otra noche me dije a mí mismo: "hágale caso a su propio consejo, huevón".


Porque al final, si  trabajás, tu espalda es tu herramienta principal. Mantenete activo, ajustá tu puesto, y no dejes que el dolor se vuelva parte de la rutina diaria. No es normal que duela siempre. No es "la edad". No es "porque sí".


El movimiento es salud, pero también es decisión. Y tu decidís hoy si querés llegar a los 60 sintiéndote de 100, o si empezás a cuidarte ahora que todavía estás a tiempo.


Ah, y tres preguntas pa' que te hagás :


1. ¿El dolor te baja por la pierna, más abajo de la rodilla?

2. ¿Has dejado de hacer cosas por miedo a que te duela más?

3. ¿El dolor te tiene como desanimado, sin ganas?


Si respondiste que sí a las dos últimas, esto va más allá de un problema físico. Y merece que le pongas atención completa, no solo un masaje y ya.


 Si llegaste hasta acá, gracias por leer. Y cuidá esa espalda, que es la única que tenés.

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